Heliodore lo usa un médico con el día encima y lo lee un paciente que quizá está preocupado, mayor o con poca vista. El diseño parte de las peores condiciones, no de las mejores.
El médico
Atiende por turnos largos, salta entre pantalla y paciente, escribe poco y mira rápido. Quiere ver quién viene ahora, quién sigue y qué falta. No quiere configurar nada para empezar.
Necesita saber la hora y el nombre sin leer un párrafo
Usa computador y teléfono, a veces con una sola mano
Tiene un consultorio donde otras personas pueden mirar la pantalla
El paciente
Recibe mensajes y documentos: recordatorios, comprobantes de cita, indicaciones de dónde ir. Puede estar nervioso, tener poca experiencia con aplicaciones o ver con dificultad.
Necesita lo esencial: quién, cuándo, dónde
Lee en un teléfono pequeño y a veces con letra agrandada
Merece que su nombre y motivo no se muestren a nadie más
Cinco condiciones de uso
Cada condición cambia una decisión concreta de diseño. Elige una para ver qué se hace y dónde se prueba en este manual.
Qué pasa: al final del turno cuesta más leer, decidir y corregir errores.
Una acción principal por pantalla, en el mismo lugar siempre
Textos cortos y verbos conocidos: «Guardar», «Cambiar hora»
Confirmar solo lo irreversible; lo demás se puede deshacer